Un trabajador que gana 12,000 pesos al mes (unos 6,000 por quincena) necesitaría alrededor de 250 quincenas para reunir el precio de un departamento en la periferia de Guadalajara si el costo ronda 1.5 millones de pesos; para un inmueble céntrico, con precios que fácilmente se acercan a 3 millones, la cuenta sube a unas 500 quincenas. En términos prácticos eso equivale a entre 10 y 21 años de sueldo quincenal si se ahorrara la totalidad del ingreso, algo claramente irreal para familias que cubren gastos básicos.
Esos números son orientativos, basados en promedios del mercado local y en los ajustes que Infonavit hizo a sus topes de crédito en mayo de 2026. La institución publicó aumentos modestos en montos máximos por zona, pero según analistas del sector y datos de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), los topes siguen quedando por debajo del valor de departamentos en las zonas centrales de Guadalajara. Es decir: el crédito público sube, pero el precio de la vivienda sube más rápido.
Unamos Créditos es la herramienta que propone cerrar parcialmente la brecha: permite a dos derechohabientes sumar su capacidad de crédito para aspirar a montos mayores. En la práctica, esto mejora la posibilidad de alcanzar inmuebles en zonas con precios más altos, siempre que ambos trabajadores cumplan con los requisitos de cotización y antigüedad que exige Infonavit. No es una garantía automática; depende del historial laboral, del saldo en la subcuenta de vivienda y de las reglas vigentes al momento de solicitar.
Pongamos un ejemplo útil para entender el cambio en quincenas. Dos trabajadores que ganan cada uno 20,000 pesos al mes (10,000 por quincena) al unir créditos suman en términos prácticos una capacidad similar a la de una persona con 40,000 pesos mensuales. Eso reduce a la mitad el tiempo teórico de ahorro: un departamento periférico que a una persona de ingreso medio le tomaría 150 quincenas, con Unamos puede acercarse a 75. Pero los expertos insisten: el crédito Infonavit no se duplica al 100 %. Costos adicionales, tasas y requisitos administrativos pueden dejar todavía una diferencia que obligue a aportar ahorro propio.
Una funcionaria de Infonavit consultada por este medio afirmó que los ajustes de mayo buscan «incrementar el acceso en zonas metropolitanas», y recomendó usar el simulador oficial antes de tomar decisiones. Un especialista en vivienda de la Universidad de Guadalajara, por su parte, señaló que «las medidas son útiles, pero no atacan la causa: falta vivienda de precio accesible». Vecinos de colonias en expansión cuentan que, aun combinando ingresos, la oferta disponible frecuentemente exige enganche que pocos pueden pagar.
El contexto macro empuja en la misma dirección: con CETES rondando entre 9 y 11% en 2026, el costo del dinero se mantiene alto y encarece préstamos y mensualidades. Además, la inflación y la moderada mejora salarial hacen que la capacidad de compra no crezca al ritmo de los precios inmobiliarios. Desarrolladores siguen concentrando oferta en vivienda de interés medio y residencial, mientras la demanda popular presiona los cinturones urbanos.
Qué hacer y qué vigilar: primero, usar el simulador de Infonavit y calcular escenarios reales con y sin Unamos Créditos. Segundo, comparar ofertas y exigir desglose de costos —enganches, seguros y tasas— antes de firmar. Si consideras Unamos, evalúa la responsabilidad compartida: ambos serán deudores. Y finalmente, vigila las próximas decisiones de política de vivienda y la evolución de las tasas de interés; son las variables que más pueden cambiar el tiempo real que te tome comprar. Consultar a un asesor financiero independiente antes de comprometerse es una recomendación práctica para evitar sorpresas.